
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) analiza las oscilaciones del ritmo cardiaco en relación con el sistema nervioso autónomo. La respuesta galvánica o conductancia de la piel refleja cambios asociados a la actividad simpática periférica. Juntos aportan información sobre el balance autonómico.
Pueden complementar la valoración en neuropatías autonómicas, síncope, alteraciones del sistema nervioso autónomo, estrés crónico, fatiga y seguimiento de diversas condiciones neurológicas o médicas cuando el médico considera útil documentar la función autonómica.
Suelen emplearse electrodos en tórax o muñeca para el ECG o señal de pulso, y sensores en manos o dedos para conductancia cutánea. El registro es no invasivo y se obtiene en reposo o con maniobras simples según protocolo.
Son técnicas seguras, generalmente bien toleradas y repetibles, que aportan datos objetivos sobre un sistema (autonómico) de difícil exploración solo con la historia clínica.
Se ofrecen como parte del enfoque de medicina interna, neurología y neurofisiología clínica, para pacientes que requieran esta línea de evaluación en la zona.